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El proyecto cultural del independentismo catalán

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"Los libros han ganado más batallas que las armas"; parafraseando al aragonés Argensola quisiera comenzar esta breve reseña histórica que pretende desmontar una serie de afirmaciones interesadas que tienen por objeto justificar, mediante una muy particular visión de la historia de España, la actual corriente separatista que invade partes del territorio nacional, especialmente en Cataluña y las provincias vascongadas: la negación de España y el intento de ruptura de ésta como Nación-Estado.

En el afán de construir una identidad “nacional” distinta a la española, los sectores independentistas catalanes, ayudados por sectores que han sido, están siendo y seguirán siendo financiados por organismos y/o entidades públicas; no han dudado en tergiversar, modificar e incluso falsificar la historia. De esta forma han reinventado un país medieval robando territorios a Aragón, su bandera y los idiomas valenciano y mallorquín, que en un principio han sido definidos como dialectos del Catalán y que hoy por hoy son ya Catalán a efectos legales y culturales.

Estas mismas entidades públicas, como la televisión autonómica TV3 y su filial radiofónica, aleccionan subliminalmente a sus tele-espectadores y oyentes cuando, por ejemplo, refiriéndose a España, obvian su propio nombre sustituyéndolo por el de “Estado Español”.

Todo esto es patético, pero lo realmente triste es que a niveles no separatistas se asuma como verdad todo lo que aquí expongo; que en libros de historia no editados en Cataluña se defina a la Corona de Aragón como Catalano-Aragonesa; que en libros de literatura, insisto, no editados en Cataluña, se definan a los escritores y poetas nacidos en Valencia o Mallorca y que escribieron sus obras, según sus propias palabras, en valenciano o mallorquín, como escritores y poetas catalanes que escribían en catalán, cuando tanto el Siglo de Oro como la gramática valencianos son muy anteriores a la Renaixença y a la gramática catalanas.

¿Quién tiene la culpa de todo esto? Por supuesto los imperialistas-separatistas catalanes, sus mamporreros en Valencia y Mallorca y, sobre todo, aragoneses, valencianos y mallorquines que no han plantado cara a esta invasión cultural que, por desgracia, entre crédulos de buena fe, acomplejados que quieren y no pueden, convencidos a base de subvenciones, y displicentes, asumen como ciertos los postulados separatistas.

 

PAISES CATALANES

Esta es la definición que dan los grupos separatistas al conjunto de regiones formadas por la actual Comunidad Valenciana, las Islas Baleares, Cataluña, lo que ellos denominan la Cataluña Norte (territorios franceses transpirenaicos, principalmente el Rosellón Francés y parte de la Cerdaña), la Franja (territorios aragoneses limítrofes con Cataluña, mayormente oscenses que lindan con la provincia de Lérida) y el Principado de Andorra.

Estos territorios no están escogidos al azar, sino que corresponden a lo que ellos identifican como una comunidad lingüística de habla catalana, con un pasado común como “nación”. A veces llegan a incluir dentro de esta idílica nación al pequeño pueblo italiano enclavado en la isla de Cerdeña llamado Alguer, en el cual hoy se habla un dialecto vagamente parecido al catalán (alrededor de un 15% de la población), el mismo que llevaron marineros catalanes en sus expediciones comerciales durante los siglos  XIV y XV. Este es co-oficial junto con el sardo y el italiano y además recibe ingentes cantidades de dinero y material didáctico provenientes del gobierno autonómico de Cataluña para evitar que sea barrido por el italiano.

Los sectores más moderados, aunque no siempre, están comenzando a adoptar otro tipo de denominador (marketing político) para con los territorios supuestamente catalano-parlantes como es el de "Arco Mediterráneo". Concretamente en lo que atañe a la "estatutaria" Comunidad Valenciana se prefiere dar el nombre de País Valenciano, obviando el histórico-tradicional que sería Reino de Valencia.

Con relación a Las Islas Baleares, éstas quedan reducidas en "las islas", ni siquiera ya se nombra Baleares, cuando estas fueron un reino medieval rico y floreciente mientras que Cataluña como tal no existía todavía.

 

HISTORIA

 

Oficialmente, la antigua Corona de Aragón, formada por el Reino de Valencia, la actual  Aragón (aproximadamente), las Islas Baleares y los Condados Catalanes (no Cataluña, que todavía no existía como hoy en día la conocemos) formados entre otros por el de Barcelona y herederos de la francesa Marca Hispánica, es hoy en día estudiado en las aulas como Corona Catalano-Aragonesa.

Esto supone una aberración histórica que, de tener conocimiento, haría retorcerse en sus tumbas a los reyes aragoneses. Para los sectores independentistas Ramón Berenguer IV, Conde de Barcelona, apodado "El Príncipe", es el primer rey catalán, puesto que se casó con Doña  Petronila, de dos años de edad, hija del rey de Aragón Ramiro II, apodado "El Monje”, y por lo tanto la heredera del trono aragonés.

Digno de resaltar es que el Conde de Barcelona no era en ese momento príncipe de Cataluña porque ésta no existía todavía y, cuando más adelante comienza a denominarse así, lo hace formando parte de otro reino. En primer lugar, el sobrenombre de "El Príncipe" le vino dado por su porte y gallardía, nunca como título nobiliario.

En segundo lugar, el sobrenombre de "El Monje" le fue impuesto al rey porque realmente este sí fue monje, durando su reinado tan sólo tres años (1134-1137). Al retirarse a la vida monástica y salir momentáneamente del convento para casar a su hija Petronila, nombró al Conde de Barcelona regente del reino hasta la mayoría de edad de ésta. Nunca Ramón Berenguer IV fue rey, príncipe, ni siquiera fue rey consorte.

Este enlace matrimonial apunta a una unión de territorios interesada sobre todo por el Condado de Barcelona, hostigado a menudo por el vecino franco del norte y temeroso de que el Reino de Navarra, uniéndose al de Aragón (al parecer hubo contactos) engullese los condados catalanes.

De esta unión nació Alfonso II, rey de Aragón, Conde de Barcelona, Conde del Rosellón (1172), Duque de la Provenza (1187, rindiéndole en este mismo año vasallaje los condados de Bearen y Bigorra), conquistador de Albarracín y Caspe, fundador de Teruel; amante de la cultura y las letras, es considerado por los Catalanistas el más antiguo de los poetas catalanes aunque posiblemente se desenvolviese más en Gascón u Occitano que en Catalán antiguo.

No fue hasta el 9 de Octubre de 1238 cuando el rey aragonés Jaime I el Conquistador (aunque los separatistas pretenden que oficialmente se le denomine "El Reunificador”, porque según ellos fue el reunificador de la “nación catalana” puesto que conquistó y anexionó al Reino de Aragón Valencia y las Baleares) reconquista a los moros la ciudad de Valencia, la cual fue arrebatada a El Cid en el año 1099 por los musulmanes. Es pues este rey el que otorga el estatus de Reino Cristiano a Valencia.

LA BANDERA

Es un clarísimo caso de flagrante robo a Aragón la apropiación de la actual bandera catalana.

Robo realizado después de observar que una gran mayoría de escudos, pendones, enseñas y banderas de pueblos y ciudades aragonesas, valencianas y baleares; tienen como base las cuatro franjas rojas (palos gules) sobre fondo amarillo (campo gualda), que los separatistas pretenden que, por mimetismo, nos confundamos relacionando como origen de los mismos a Cataluña.

La actual bandera catalana empezó a ser adoptada por los catalanistas a finales del siglo XIX y principios del siglo XX, coincidiendo con el nacimiento de los separatismos en España. Hasta entonces la bandera histórica de Cataluña había sido la de Santa Eulalia, la misma que colocó el conde Ramón Berenguer III en lo alto del castillo de Foix cuando lo conquistó en 1119 y la misma que llevaba Rafael Casanova defendiendo Barcelona en 1714.

Alegan estos "evangelizadores pancatalanistas", encabezados por el señor Pere María Orts, que fue durante el siglo XIX cuando, por intereses políticos, los sectores culturales valencianos, y para desmarcarse de Cataluña, pintan una franja vertical azul en el lateral de la tradicional "cuatribarrada".

Una nueva mentira interesada puesto que la "senyera real" valenciana (nombre regional que se le da a esta bandera) fue creada en 1365 tomando como base la de Aragón (cuatro barras rojas sobre fondo amarillo) y separadas en un lateral por una franja roja (separación simbólica entre los reinos de Aragón y Valencia) y rematada con tres coronas representativas de las actuales Castellón, Valencia y Alicante sobre fondo azul para ser perfectamente visibles.

En una de las bibliotecas más importantes de París (la Biblioteca Nacional) se guarda el original de un mapa de Europa del siglo XV (probablemente sobre el año 1410), manuscrito mallorquín anónimo, en el cual se ve perfectamente enclavada la meritada bandera sobre la zona de Valencia. Esto fue descubierto por el historiador alicantino Ricardo García en el año 1987, desmontando pues las teorías catalanistas.

La primera conclusión a la que deberíamos llegar, sin querer profundizar en los devenires históricos de fechas posteriores, es que el origen de la "patria catalana" o "países catalanes" tal y como nos la quieren vender los independentistas, es un compendio de "apropiaciones indebidas", inexactitudes dolosas e interpretaciones partidistas de la historia.

EL IDIOMA VALENCIANO

Una muestra más de esa tergiversación histórico-cultural que practican los separatistas catalanes y afines es la desgraciadamente aceptada teoría de que el idioma valenciano, hasta hace poco tiempo, era un dialecto del catalán y desde el 20 de mayo de 1997 es considerado como una denominación más del catalán, es decir: catalán.

La teoría catalanista afirma que el catalán que se habla en la Comunidad Valenciana fue traído a la misma por la soldadesca que participó en la conquista de Valencia bajo la dirección del rey Jaime I el Conquistador en 1238. Posteriores oleadas de repobladores en su mayoría (siempre según estos teólogos del idioma) ilerdenses fueron fortaleciendo el idioma catalán y extendiéndolo a medida que en los territorios limítrofes iban retrocediendo los musulmanes.

Nos explican que las diferencias morfológicas, léxicas y, en menor medida, sintácticas que presenta el valenciano frente al catalán, la poca utilización del mismo en amplias zonas, la extinción de este en otras y su retroceso en muchas, son producto de una represión político-cultural castellana que se acentuó durante el reinado de Felipe V con la supresión de los fueros de los territorios que apoyaron mayoritariamente en la Guerra de Sucesión al otro pretendiente al trono de España (entre otros la actual Comunidad Valenciana y Cataluña) mediante los Decretos de Nueva Planta; pero, sobre todo, la dictadura del General Franco y las posteriores políticas laxas de inmersión lingüística ya en la democracia.

Defienden a capa y espada que el mayor parecido que existe entre el valenciano y el castellano en contraposición al catalán se debe a la degeneración que este ha sufrido en Valencia por la mayor utilización de los denominados  “barbarismos” (palabras que se utilizan como propias y que pertenecen a otro idioma o palabras que originariamente son de otro idioma pero se utilizan en el propio de forma peculiar, con mínimos cambios fonéticos y/o morfológicos).

Continúan “escupiendo científicamente” que las palabras en valenciano que no son iguales en catalán o castellano son “arcaísmos” (palabras antiguas en desuso) o simplemente segundas acepciones del catalán utilizadas en menor medida por sus hablantes. Llegados a este punto quisiera definir unos términos que nos serán de gran utilidad para entender la mentira independentista:

MULADÍES: Personas no musulmanas que vivían en zona mora y que se convirtieron al Islam para evadir los impuestos exigidos a los no mahometanos.

MOZÁRABES: Cristianos residentes en zona musulmana que no abrazaron la fe del Islam.

MORISCOS: Musulmanes conversos al cristianismo, de manera real o fingida.

De entre los ninguneados historiadores no catalanistas destaca D. Antonio Ubieto Arteta (ya fallecido), catedrático de Historia Medieval de la Universidad de Zaragoza, reconocido como uno de entre los cinco mejores medievalistas del mundo, el cual afirma que las tropas que acompañaron a Jaime I en la conquista de Valencia estaban formadas por un 50% de aragoneses, los cuales hablaban mayormente la hoy casi extinta fabla aragonesa; entre un 10% y un 12% de catalanes, que supuestamente hablaban en catalán; el resto habría que dividirlo entre navarros, castellanos y provenzanos. Recordando que Jaime I nació en Montpellier, localidad enclavada en el sur de Francia y que allí se hablaba una variante del occitano, se puede llegar a la conclusión de que éste se expresaba en algún tipo de lengua occitana como el provenzal o patués, nunca en catalán.

Recordemos también que en segundas nupcias contrajo matrimonio con Violanta de Hungría y que ésta aportó en menor medida soldados a la campaña. Esto desmonta la tesis de la introducción del idioma vía reconquista porque es imposible que un 10% barra con la lengua preexistente. Tomando como ejemplo la invasión de los godos en España vemos como éstos eran unos 200.000 frente a una población de 6.000.000. Su inferioridad cultural y sobre todo numérica hizo que se impusiese el romance preexistente a la lengua que ellos hablaban, a pesar de que ésta introdujo términos nuevos en aquélla.

Dice el profesor Ubieto que muladíes y mozárabes hablaban anteriormente a la conquista de Valencia por parte de Jaime I un romance que podríamos definir como valenciano arcaico, y que éste no sufrió ninguna debacle numérica en cuanto a hablantes, puesto que fueron muy pocos los que se marcharon al no querer convertirse al cristianismo. En base a eso podemos afirmar que las peculiaridades fonéticas y léxicas valencianas estaban presentes en el estrato mozárabe valenciano y no fueron traídas ni resultaron de su suplantación.

Explica además Ubieto que los que participaron en la reconquista y se quedaron como repobladores nunca llegaron a ser más de un 5% de la población del nuevo reino, siendo en su mayoría aragoneses (recuerdo una vez más que hablaban la fabla aragonesa), y que éstos dejaron alguna palabra.

En la actualidad, la estrategia continúa a través de la Academia Valenciana de la Lengua, regalo que el señor José María Aznar le hizo a Jordi Pujol en 1998 y que fue mantenido incluso cuando al PP no le hacía falta el apoyo de CIU. No solo eso, sino que dicha entidad fue blindada por el PP de Camps en el Estatuto de 2006 (que excluía al español como lengua propia de los valencianos). En la actualidad, la política lingüística del PP en Valencia dista poco de la de los separatistas en Cataluña, con el agravante de que la lengua que se enseña en el antiguo Reino de Valencia ni siquiera es el valenciano auténtico.

 

CONQUISTA A BASE DE SUBVENCIÓN

La estrategia expansionista y anexionista es sencilla: compremos voluntades que difundirán la mentira desde dentro.

En las últimas semanas se han conocido algunas de las subvenciones entregadas por el departamento autonómico de la Presidencia en 2012, entre las que destacan cuatro millones de euros para los medios que ‘fomenten y consoliden el espacio catalán de comunicación’; 1,2 millones para promocionar el catalán por todo el mundo; 4,5 millones para la prensa privada por utilizar el catalán; y 16 millones para las federaciones deportivas, especialmente para aquellas que se han independizado de las españolas.

Otros 3,2 millones de euros adicionales adjudicados ‘fuera de concurrencia pública’ (esto es, a dedo) a entidades o actividades que, mayoritariamente, tienen un claro perfil nacionalista o, directamente, secesionista.

1,1 millones de euros para Eliseu Climent

Destacan de forma especial las subvenciones destinadas a fomentar el pancatalanismo en las CCAA limítrofes con Cataluña. Como es habitual, una de las entidades más beneficiadas ha sido Acció Cultural del País Valencià (ACPV), presidida por Eliseu Climent. Climent es íntimo del ex presidente de la Generalidad Jordi Pujol y ACPV ha recibido decenas de millones de euros en subsidios a fondo perdido procedentes de la Generalidad a lo largo de las últimas décadas.

En esta ocasión, el departamento dirigido por Artur Mas le ha premiado por partida doble. Por una parte, le ha otorgado 382.923,57 euros para ‘actividades culturales diversas’, lo que incluye la construcción de los Países Catalanes.

Pero, por otra parte, y de forma inaudita, el presidente autonómico le ha concedido a la entidad privada 715.411,43 euros ‘a dedo’ para la ‘financiación de la cuota anual del préstamo hipotecario derivado de la compra del edificio El Siglo (sede central de la entidad), correspondiente al año 2012.

Comunidad Valenciana, Francia y Baleares

En esta misma línea, Presidencia autonómica ha otorgado 102.900 euros a la Fundació Escola Valenciana para ‘promoción del valenciano en la enseñanza y el uso social’, y otros 32.4000 euros a la Fundació Sambori para un ‘concurso de literatura en valenciano’.

También ha entregado 428.047,20 euros para el ‘personal docente de las escuelas’ de la Associació d’Amics de la Bressola, una entidad que gestiona siete colegios en lengua catalana en la región francesa del Rosellón. Y 15.000 euros a ACV Tirant lo Blanc para ‘actividades incluidas en el programa de actividades valencianistas’.

De igual forma, Obra Cultural Balear ha recibido 85.500 euros para ‘actividades de promoción de la lengua catalana en las Islas Baleares’.

CatDem y la fundación de Pujol, únicas entidades de partidos subvencionadas

Otras de las subvenciones más difíciles de explicar son las que han recibido dos entidades directamente relacionadas con Convergència Democràtica de Catalunya (CDC).

Por una parte, la Fundació Catalanista i Demòcrata (CatDem), conocida por su implicación en el escándalo del desfalco del Palacio de la Música (según el sumario de la instrucción judicial, esta entidad, anteriormente denominada Fundació Ramon Trias Fargas, presuntamente se encargó de intermediar en el cobro de comisiones ilegales por parte de la formación nacionalista a cambio de adjudicaciones de obras públicas) fue agraciada con 7.400 euros.

Por otro lado, la Fundació Privada Centre d’Estudis Jordi Pujol, presidida por el propio ex presidente autonómico, recibió 45.000 euros para el ‘fomento del conocimiento de la realidad catalana y europea’. Son las únicas dos fundaciones vinculadas a partidos políticos que han sido subvencionadas por Presidencia en esta ronda de ayudas.

REFORZANDO LA COHESIÓN Y LA LUCHA EN EL INTERIOR

Ayudas a una organización que denuncia un “genocidio cultural” del Gobierno

No menos sorprendentes son los 30.000 euros concedidos al Centre Català del Pen Club. Esta entidad solicitó en marzo pasado al PEN Internacional, matriz de la delegación catalana y miembro consultivo de la ONU, que presentase una denuncia ante la Comisión de Derechos Humanos de la ONU por el “genocidio cultural” que, desde su punto de vista, está sufriendo la lengua catalana por parte del Gobierno nacional y de los gobiernos autonómicos.

La entidad justificó esta medida como respuesta a “la campaña calculada y feroz de abolición del catalán llevada a cabo por los sucesivos gobiernos españoles” y, especialmente, por las sentencias del Tribunal Constitucional y del Tribunal Supremo que obligan a restablecer el bilingüismo escolar. El Pen Català también forma parte de la plataforma Som Escola que, liderada por Òmnium Cultural, presiona a la Generalidad para que desacate las sentencias y mantenga la prohibición del castellano como lengua vehicular escolar.

Entre los promotores de la iniciativa del Pen Català está Josep Maria Terricabras. Terricabras es catedrático de Filosofía en la Universidad de Gerona, miembro del Instituto de Estudios Catalanes, del consejo consultivo de Plataforma per la Llengua, de la Asamblea Nacional Catalana y presidente del Comité de Traducción y Derechos Lingüísticos del PEN Internacional. Es un habitual receptor de subvenciones de la Generalidad.

Subsidios para defender que el ‘derecho a decidir’ ahorra muertes

Otra partida incluye una subvención de 53.550 euros a Amics de la Unesco de Barcelona para financiar ‘los gastos relativos a las actuaciones previstas para el año 2012′.

Esta asociación ha sido objeto de crítica por parte de una veintena de entidades de Aragón, Baleares, la Comunidad Valenciana y Cataluña, encabezadas por el 12O Movimiento Cívico, por promover ‘actitudes fascistas, anexionistas e imperialistas’.

En concreto, las entidades han denunciado ante la Unesco y ante el Gobierno que Amics de la Unesco de Barcelona defiendan un supuesto ‘derecho a decidir’ de lo que denominan Países Catalanes. En la web de la asociación dedican un extenso ensayo en el que concluyen que si el Gobierno respetase el ‘derecho de autodeterminación’ de las CCAA ‘se ahorrarían muchas muertes’.

Entre el resto de subvenciones sobresalen los 72.000 euros entregados a Enciclopèdia Catalana para la ‘edición de la obra colectiva Catalunya, nació d’Europa (1714-2014) ‘; los 4.000 euros a D’Artagnan Consultoría para la aplicación para smartphones JoSócAquí, ‘que localiza catalanes en el mundo y permite el contacto entre ellos’; y los 12.500 euros que se han repartido dos entidades para participar en el ‘encuentro internacional de la sardana’ celebrado en Budapest (Hungría) en agosto pasado.

En este sentido, cinco entidades han visto reducidas las aportaciones del Gobierno autonómico en una media de un 28%, sin embargo, ese ajuste no se ha distribuido de forma proporcional entre todas ellas. Curiosamente, a Òmnium Cultural el ‘esfuerzo de austeridad’ que está aplicando la Generalidad solo le ha supuesto una reducción del 3,27% en sus subvenciones, de tal forma que su convenio para el período 2011-2013 ha pasado de 1.434.763 euros a 1.387.884,40.

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“LA LLENGUA” (LA LENGUA) Mossen Armengou (1910 – 1976)

“El solo hecho de haber nacido en Cataluña y ser hijo de padres catalanes no es suficiente para poder definirse como catalán. Ser catalán es una opción, algo escogido. Es aceptar el hecho de la catalanidad hasta las últimas consecuencias. Quien no lo acepta no es catalán. Las gallinas y los escorpiones también pueden haber nacido en Cataluña, pero no por eso son específicamente catalanes. Pertenecen a la fauna mundial. Los catalanes que no se aceptan a sí mismos como tales, nacidos en Cataluña pero no hablan, ni piensan ni actúan en catalán, no son catalanes. Pertenecen a la fauna española”.

“La lengua catalana es hoy un arma política básica. Puede ser, que de momento, la única. Hablar en catalán es resistir. El idioma es el instrumento de la resistencia.”

“Quien se ha afincado en Cataluña y no quiere entender el catalán, es un enemigo. Y no merece otro trato más que el de enemigo. Vale más un murciano hablando en catalán que 10.000 catalanes hablando en castellano. Para un murciano hablar en catalán es un enriquecimiento. Para un catalán, hablar habitualmente en castellano es la aceptación de la injusticia, la rendición total, la degeneración.”

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